martes, 19 de mayo de 2026

Mudanza

Mañana será miércoles. Mañana será el último día que vamos a estar aquí, en la casa que fue nuestra en los últimos once años. La dueña, dice, necesita la vivienda para un hijo. Aquí vivimos momentos felices y momentos de incertidumbre (la pandemia). Aquí pasamos muchas navidades con mi madre, con mi padre y con mi hermana. Yo cocinaba y le decía a ella, venga, mamá, ayúdame, aunque sólo fuera para que se sintiera que la necesitábamos en todas partes, que yo la necesitaba en todas partes (la sigo necesitando, cada puto día), pelando ese último ajo. Se acabó la navidad con su muerte y se acaba esta casa que tantos recuerdos tiene de ella, de todos nosotros. Cerraremos esa puerta y nos iremos a esa otra casa, carísima para nuestro presupuesto (todo es carísimo, incluso en una ciudad pequeña y provinciana como esta, llena de pisos turísticos), que tanto nos ha costado encontrar. Esa casa que nos obliga a pagar un extra importante por tener una gata (adopta, adopta). Gena será nuestra última gata. Sin ella, jamás nos hubiéramos ido a ninguna parte. Pero no habrá más mascotas con esta sociedad tan hipócrita. Adopta, adopta, pero no se admiten mascotas en ninguna parte. Hemos cumplido. Aunque nuestro deseo sea otro. Lo sentimos. Somos viejos y estamos cansados. Nos vamos a esa otra casa, luminosa, con mucha pena, con mucho dolor. A la otra punta de la ciudad. Sobreviviremos, como hemos hecho siempre. Que nadie lo dude.

sábado, 16 de mayo de 2026

Mátate, amor

Coincidiendo con la escritura de un texto que me han pedido sobre Gena Rowlands, veo 'Mátate, amor', dirigida por Lynne Ramsay, basada en la novela de la argentina Ariana Harwicz, y protagonizada por Jennifer Lawrence, Robert Pattinson, Nick Nolte y Sissy Spacek (por esa larga y ejemplar carrera, aunque esto sea otra historia, se merecía mucho antes un Donostia que Lawrence). Es evidente que Lawrence revisó la filmografía de Rowlands antes de rodar esta complicada película. Muy especialmente, el papel de Rowlands en 'Una mujer bajo la influencia'. Hay que reconocer que digirió bien el aprendizaje, teniendo en cuenta que la actriz recientemente desaparecida está por encima del bien y del mal, y ofrece la mejor interpretación de su carrera hasta la fecha. Desinhibida física y emocionalmente, rozando todos los infiernos posibles, desamparada y perdida, toda la actuación de Lawrence abrasa desde el primer momento.

La maternidad, la fragilidad, la vulnerabilidad, el miedo, el fracaso, la página en blanco, la locura. Ese cuchillo que roza la hierba del bosque donde viven y también las pieles de los seres a los que ama. Ese cuchillo borra de golpe todo rastro de sensiblería. Ramsay, decididamente, opta por el lado salvaje. No tiene piedad con sus personajes: marca de la casa, por otro lado. Los arrastra hasta el límite de sus posibilidades, donde se enroscan y confunden ya todos los términos. Es evidente que ella también ha revisado las películas de Cassavetes.
Y queda también, junto a todo lo mencionado y una constante sensación de desasosiego (el cuchillo, el cuchillo), las buenas interpretaciones de Pattinson y Nolte. Y, naturalmente, la de esa inmensa Spacek de rostro arrugado, ojos vidriosos, larga melena, fuerte carácter y esa escopeta -siempre hay que estar alerta- que no abandona ni cuando duerme.

lunes, 27 de abril de 2026

Diez relatos memorables

 

Diez relatos memorables

 

Soledad Puértolas a lo largo de su larga y fructífera trayectoria ha ido alternando la novela con el relato (más largo, más corto). También, aunque de manera más distanciada en el tiempo, ha cultivado el ensayo en títulos como 'La lucha por la vida’, ‘La vida oculta' (Premio Anagrama), 'Nostalgia de los demás', ‘Lúcida melancolía’ (dentro de la colección Baroja & Yo) o 'Alma, nostalgia, armonía y otros relatos sobre las palabras', delicioso acercamiento al fascinante mundo del lenguaje. Recuerdo que hace tiempo alguien le preguntó por la poesía y, de un modo un tanto huidizo, la escritora no quiso confirmar ni desmentir nada, aunque algo hacía vislumbrar que podría tener material inédito a este respecto en un cajón. El tiempo, como siempre, tendrá las respuestas, despejará las incógnitas. 

Regresa ahora Soledad al relato corto, que podríamos emparentar con títulos como 'Una enfermedad moral', ‘Compañeras de viaje’, ‘Chicos y chicas’ o 'El fin', siendo el cuento que da título a ese volumen uno de los mejores que Puértolas ha escrito. Y decir esto, como imaginarán, es mucho decir. Un incidente cotidiano servía en aquella historia para poner negro sobre blanco algunos de los temas preferidos de la autora: el miedo, el azar, la complejidad de las relaciones humanas (entre familia, parejas, amigos o desconocidos), lo que se esconde al primer golpe de vista, lo que se intuye, la cercanía de la muerte... 

Temas que vuelven a estar en este espléndido libro, 'En el camping', compuesto por diez relatos memorables, que dejan, en cierta manera, como ocurría en 'El fin', un escalofrío y la sensación de que la vida, siendo algo único y formidable, puede llegar también a pesar demasiado en numerosas ocasiones.  

Así ocurre con relatos extraordinarios como ‘Amigas’, 'Teléfonos' (que nos remite de inmediato a Raymond Carver), 'Amores', 'Annemasse' o 'En el camping'. La vida se disfruta. La vida se complica. La vida tiene su lado inexplicable, incomprensible. La vida, finalmente, pasa, se escapa. Y con ella, hallazgos y certezas, vaivenes y deslices, amores (posibles, imposibles) y desamores, momentos un tanto inquietantes y pequeños momentos de placer aparentemente -y sólo aparentemente- insignificantes (un paseo, un café o una copa en una terraza, una conversación con un desconocido, un encuentro inesperado, una lectura a la sombra, un planteamiento intenso o fugaz, una observación...). 

Hay que ser, en todo caso, pacientes con la vida. No perder la calma. Eso también vienen a decirnos algunos de los personajes de este nuevo libro, repleto de reflexiones tan certeras, hermosas y contundentes como esta:

 

“¡Cuántas partes tiene la vida y qué inconexas parecen cuando son contempladas desde lejos, mientras se va reduciendo la distancia que separa lo vivo de lo inerte! Morirás en breve, aun cuando esa brevedad pueda transcurrir despacio. La mente es atravesada por ráfagas de pensamientos solemnes, como sacadas de las páginas de un libro encuadernado en piel o de una obra de teatro. Ya nadie contará tu vida. Tú no estarás para escucharla. Querida Liliana: estas serán nuestras últimas palabras”.

Palabras mayores. Como las que recorren este libro y el resto de la obra de una escritora cuyo nombre ya debería ir acompañado de los grandes premios de este país. Busquen este nuevo título que acaba de llegar a las librerías, rastreen los anteriores si no lo han hecho ya, y luego estoy convencido de que estarán de acuerdo conmigo.

 

(Este artículo fue publicado en la revista El Cuaderno). 

 

 

 

 

 

 

 

sábado, 25 de abril de 2026

The Pitt

Pienso que la segunda temporada de 'The Pitt', como apuntó alguien no recuerdo dónde, es todavía mejor que la primera. Qué gran serie. Y qué grandes intérpretes. Y ese final, ese final... Ahora, a esperar un año (imagino) por la tercera.

jueves, 23 de abril de 2026

Feliz Día del Libro

Recapitulando en este Día del Libro. Feliz jornada de compras y lecturas. Que nada ni nadie nos quite esa emoción de entrar en una librería como si fuese la primera vez. 



"A veces me encuentro de refilón en los libros, aunque sea un libro tan triste y tan hermoso como éste."
David Torres, escritor. 

"Historias de mujeres que hablan entre sí, que hablan con nosotras. De lo cotidiano, de la vida, de la ternura y, sobre todo, de la superación a pesar de las dificultades. Gracias por tu sensibilidad, Ovidio Parades".
Maribel Verdú, actriz. 

"Ovidio Parades es una luz brillante en nuestro panorama cultural. Y que no tardará en saltar fronteras".
Graciano García, Director Emérito Vitalicio de la Fundación Princesa de Asturias.

"Frances Farmer no murió en Seattle' es una de esas lecturas que se te quedan aferradas en la garganta. Leyéndolo fui imposible no acordarme de Raymond Carver o de la melancolía de Lorrie Moore, sobre todo por esa violencia silenciosa que palpita justo por debajo de la normalidad". 
Natacha G. Mendoza, escritora. 


domingo, 19 de abril de 2026

Mudanza

Hay que deshacer la casa. Una llamada inesperada así nos lo indica. Después de once años aquí, la dueña del piso lo necesita para su hijo. A la locura económica de encontrar uno nuevo, se añade el trastorno de la mudanza y la melancolía que conlleva abandonar una casa en la que has vivido momentos excepcionales. Una casa que ha sido refugio para las tormentas que no cesan y para las alegrías compartidas. Tendré que desprenderme de algunas cosas, pero no pienso dejar atrás ninguno de los libros. Todos, incluso los que no voy a volver a leer, forman parte de un momento vital que me ayudó a hacer más llevadera esta existencia. A ver cómo lo arreglamos. 


Aparecen fotos, recortes, apuntes, entrevistas, palabras que ya no recordaba que habían escrito sobre mis libros. Como estas de Laura Freixas sobre mi diario 'Ventanas compartidas' en la revista Clarín en un artículo que se centra en los diarios y en los grandes diaristas. "Ovidio Parades, joven y culto librero asturiano, es capaz de una introspección inteligente y sutil (admirable la emoción sin estridencias con que habla sobre la vejez de los padres o la muerte de un tío)". 

Ya no soy joven ni librero. Soy un hombre de cincuenta y cuatro años que estos días, entre bolsas, cajas, maletas, escribe a tientas su nuevo libro. También estoy escribiendo un texto que me han pedido para un libro colectivo sobre una de mis películas favoritas. Pensar en su protagonista femenina siempre calma el desorden por desordenada que esté su cabeza en esa historia. Son esos momentos, los que aprovecho para escribir, los que me hacen olvidar una realidad que no me apetece nada vivir en estos complicados momentos. Es lo que toca. 

Aparece mamá, claro. En fotos y en cada rincón de la casa. Su alegría, su risa, sus ganas de vivir y de estar con nosotros. Su presencia, en mi memoria, viene en medio de todo este atolladero como una ráfaga de equilibrio y serenidad. Y a ella me agarro, nos agarramos. 
Cuando dentro de unos días cerremos definitivamente esta puerta, ella -silencio y presencia- también vendrá con nosotros.  

domingo, 12 de abril de 2026

El plato favorito de mi madre

El plato favorito de mi madre era el pescado. Fresco, congelado, frito, guisado, a la plancha. Que estuviera bien hecho. Mi madre era exquisita al respecto. Mi madre era exquisita con todo. Yo manejaba bien eso. Las mañanas, a primera hora, en las pescaderías del Fontán o en las que hay por los alrededores de casa. El jolgorio, allí, de quienes madrugan mucho y tienen que llevar con alegría el asunto. Las recetas de las abuelas, que ella tenía en sus cuadernos. Yo me guío mejor por la memoria y la intuición. Los avisos por internet de que esto era mejor que lo otro. Algún apunte de última hora, alguna novedad, vamos a probar, mejor la receta clásica. Y así. Calidad, precio, olor, sabor. La maestría de aquellas chicas del Fontán cortando el pescado como lo solicitabas. Limpio, sin espinas, en rodajas, abierto por la mitad... Mi madre confiaba en mí.

Vamos a lo nuestro: pescado fresco. Ayer preparé calamares guisados en salsa americana, acompañados de arroz blanco, y recordé todo esto. Y todas las variaciones de la célebre magdalena proustiana, de repente. Los tiempos del esplendor, que diría Lidia Jorge en su magnífico libro de relatos. La vida que pasa y la memoria que duele. La vida que duele y la memoria que permanece.
Luego, llamé a mi padre para que viniese a buscar un tupper o táper, según recomienda la RAE.

martes, 7 de abril de 2026

Lange y AHS

Qué decepción. Leo que la última parte de 'American Horror Story' es la continuación de 'Coven', la tercera y la más flloja de las cuatro protagonizadas porJessica Lange (la mejor, para mí, con el personaje más redondo y complejo para la actriz, es la cuarta, a partir de ahí, abandoné la serie), que, tras asegurar que no volvería, está presente en esta nueva temporada. Estirar el chicle, hacer caja, lo de siempre. Le daré una oportunidad por Lange, claro, pero no sé yo... La mitomanía, como todo, ya va teniendo sus límites.

lunes, 6 de abril de 2026

Calle Málaga

'Calle Málaga' es una de esas películas que transmiten calma, serenidad, pese al importante problema que acecha a la protagonista (Carmen Maura) por culpa de su hija (Marta Etura) y del maldito dinero. El problema de la vivienda, la necesaria tranquilidad en los últimos años de la vida, la reinvención, el amor (y el deseo) que puede surgir en cualquier momento, incluso en esos últimos años. No todo está perdido.

La directora, Maryam Touzani, hace sencillo lo complicado. Para ello, necesitaba a una actriz que transmitiera todas las emociones sin dramas ni exaltaciones, que transitase por el conflicto con delicadeza e inteligencia. Y ahí está Carmen Maura, muy contenida, ofreciendo toda la sabiduría de su oficio. Una actuación que se coloca a la altura de los grandes trabajos de esta actriz que sabe como pocas darle la vuelta a las complicaciones del mundo, que siempre son abundantes e imprevisibles, y hacernos sentir que esos paseos por las calles de Tánger son, en el fondo, lo único que importa.

domingo, 5 de abril de 2026

Aimar Bretos

Me alegra mucho que, entre otras cosas interesantes, Aimar Bretos, gran profesional, hable con total naturalidad de su novio en la entrevista que le hace hoy en El País Luz Sánchez Mellado. Son pasos importantes, aunque no lo parezca, y más aún en los tiempos que vivimos y los que, previsiblemente, se avecinan.

Bravo, Aimar.
Apunta: "Y, luego, tengo a cuatro o cinco personas, entre ellas mi novio, que me dicen las verdades a la cara porque es lo que espero de ellas, y por eso, entre otras cosas, las quiero".

lunes, 23 de marzo de 2026

Amarga Navidad: poderosa película

"Escribir es lo único que llenaba mi vida y la hechizaba", apuntó Marguerite Duras en su último y magistral ensayo, 'Escribir', recientemente reeditado por Tusquets. Y eso, precisamente, es lo que le ocurre al cineasta de 'Amarga Navidad'(convincente Leonardo Sbaraglia), trasunto evidente del propio Almodóvar. Escribir, trazar historias, crear personajes, habitar en la ficción. Pese a los momentos de flaqueza, de decaimiento, de un vampirismo sutil o descarado. Y así, de la mano de ese director, pasamos a conocer la historia de la protagonista de su nueva película, directora a su vez de dos películas que pasaron sin pena ni gloria, aunque ahora sean consideradas de culto, y de publicidad. Ella, elegante y extraordinaria Bárbara Lennie, nos conducirá a las historias de otras dos mujeres (Victoria Luengo y Milena Smit, que sacan jugoso partido a sus personajes) y de un hombre con doble vida (gran trabajo de Patrick Criado). Cine dentro del cine. Realidad, ficción, autoficción. Piezas de un puzle que va encajando con maestría, elegancia, exquisitez, sutileza. La música sublime de Alberto Iglesias y los dedos tecleando siempre el ordenador. Buscando, buscando, buscando. Palabras, historias. Reales, inventadas. Esas tres mujeres están -literalmente y por diferentes motivos- al borde un ataque de nervios, sin que suene esto a algo cómico, tópico o manido. Como la Leo (Paredes) de 'La flor de mi secreto', la Pepa (Maura) de 'Mujeres...' y la Manuela (Roth) de 'Todo sobre mi madre'. Problemas, neuras, maletas, insomnios, pastillas para el sufrimiento, huidas, duelos. El fantasma de la madre muerta, no como la Irene (Maura) de 'Volver', sino como el dolor, casi lorquiano, por los seres amados que ya no están en este mundo. Un dolor seco, mudo, intensísimo, que no desaparece (ni desaparecerá). Planos bellísimos (¡esas dos amigas y el niño en la playa de arena negra!). Esas cosas sencillas tan difíciles siempre de alcanzar. Y la voz de Chavela cuando Chavela ya no tenía apenas voz. Un susurro que hiere como viento helado. 


En el contrapunto, otra mujer, la ayudante del director. Aquí es mejor no decir nada para no hacer algo parecido a un spoiler. Bueno, sí, la rotundidad de una Aitana Sánchez-Gijón de rostro maduro y endurecido, voz que brota de las entrañas, rebosante de talento. 

Almodóvar ha filmado una película dura, compleja, nada complaciente con el público ni consigo mismo. Una película que escarba en la condición humana -la gloria y la miseria, la fragilidad y la fortaleza-, que rasga la sensibilidad del espectador como aquella Juliette Binoche del 'Azul' de Kieslowski rasgaba la piel de las manos contra las piedras de un muro. Diferentes perspectivas, similares dolores. Poderosa película que, a corazón abierto, jamás apuesta por las medias tintas.  

sábado, 21 de marzo de 2026

Poema finalista

Mi poema 'Madre' ha quedado finalista del XIII Premio Internacional de Poesía Jovellanos, que acaba de fallarse. Es la sexta vez que quedo finalista. Esta vez, en el tercer puesto de los treinta finalistas. Doy las gracias al jurado y la enhorabuena al ganador y al resto de los/as poetas.

Habrá que ir pensando seriamente en publicar ese libro.

jueves, 19 de marzo de 2026

Mi padre

Todas las vidas tienen una película. La de mi padre no es una excepción. Mi padre se quedó huérfano de madre con cuatro años. Imaginad la encrucijada de su padre, mi abuelo. Ese es parte del argumento de mi próxima novela, ya concluida. No es, en absoluto, un libro de memorias. No es un libro como 'Mi madre y yo'. Es una novela. Una novela con muchas mujeres y con un hombre bueno, el abuelo. Es, entre otras cosas, la historia de mi padre. La historia de mi padre, sí, en la historia de Mónica, la protagonista, cuya vida no es la mía. Sin embargo, sí es un homenaje a mi padre y a su familia, que esa sí es la mía. No sé cuándo se publicará (me gustaría que él pudiese llegar a verla en las librerías). Pero sé que es el mayor homenaje que he podido hacerle a mi padre, ese hombre que siempre ha estado ahí, que sigue estando. Desde entonces hasta hoy. Tan larga ya la travesía. 

jueves, 5 de marzo de 2026

António Lobo Antunes

Me entristece la muerte de António Lobo Antunes. Y me entristece aún más si pienso que lo ha hecho sin recibir el Nobel. Lo que viene a demostrar, una vez más, lo estúpidos que son en ocasiones los premios y determinados tinglados literarios. Sus libros, todos ellos, incluidos los que se enroscan en sus particulares laberintos, rebosan una calidad indiscutible. Aunque suene a tópico, quedan sus libros, que son un legado imponente. Imponente, sí. Creo que es la palabra más adecuada. 

sábado, 28 de febrero de 2026

Los Goya

Hace cuatro años, mi madre vino a casa por última vez a ver los Goya. Los premios, como siempre, eran una disculpa. La disculpa de ir por la mañana a la peluquería, prepararse, vestirse, tomar un vino previo debajo de casa, hacer apuestas. Que estuviese entretenida. Crear, una vez más, un dique contra la enfermedad, contra el dolor. Preparar un picoteo casi navideño y comentar la gala. Mi madre nunca era despiadada en sus comentarios, por horrible que fuera el vestido de aquella o excesivo el discurso del otro. Participaba de la fiesta, y eso estaba incluido en el guion. La fiesta, por otro lado, era estar todos juntos. Y eso lo sabíamos. ¿Vais a abrir otra botella de vino? Sí, mamá, que la ceremonia es muy larga, todavía faltan los premios más importantes. Vale, vale. Dame, entonces, otro pincho de esos tan originales que preparó Íñigo. 

Al año siguiente, estaba ya muy cansada, recién llegada del hospital, y prefirió quedarse en la cama, pese a nuestras insistencias. Mañana me lo contáis todo, que siempre se hace muy tarde. 
Estoy convencido de que este año su favorita sería 'Sorda'. 
La mía, aunque me guste 'Sorda' y 'Maspalomas', es 'Sirat'. 
Abriremos otra botella de vino, claro, por la Sarandon y por ti, madre. 

viernes, 27 de febrero de 2026

Física de la tristeza

Ahora, con tantos años y lecturas a cuestas, es complicado que suceda a menudo. Pero cuando lo hace, cuando coges un libro y no puedes soltarlo con facilidad, sin darle importancia a horarios o quehaceres, es algo casi prodigioso. Una especie de vuelta atrás, de regreso a la época de los grandes descubrimientos, de los deslumbramientos más poderosos. Y qué sensación tan próxima a la felicidad (vamos a definirla así, esa sensación). Esa felicidad que solo se encuentra en los libros, en las salas de cine, en los teatros. Me sucedió ayer, con 'Física de la tristeza', de Gueorgui Gospodínov, recién llegado a las librerías de la mano de Impedimenta en una preciosa edición. Qué recorrido tan completo y tan complejo -hacia atrás y hacia adelante- el de nuestro protagonista, aunando lo personal y lo colectivo de manera prodigiosa. Cuántas voces se va encontrando por el camino (esa Julieta enamorada de Alain Delon, esa triste historia que hay detrás de un cine y unas cartas, más o menos hacia la mitad del libro, es ya mi preferida). Qué maestría a la hora de convertir lo cotidiano en universal, el miedo en experiencias, las reflexiones en filosofía. Aquí un pequeño ejemplo: "Antes sabía estar en todo, ser todo. Ahora, en la ineptitud de mi madurez, me gustaría reunirlo todo en mí para compensar en parte lo que he perdido". 

Me vino más de una vez a la cabeza, mientras leía sin respiro, la voz de Dubravka Ugrešić. Y, muy especialmente, ese otro prodigio literario que es 'El museo de la rendición incondicional', también publicado por Impedimenta. No sé. Tal vez sean cosas mías. Pero la sensación fue muy similar. La manera de hilvanar recuerdos, ideas, palabras, sentimientos, miserias, partes de la historia. 
Y ahora, claro, leído todo lo publicado en castellano por el escritor búlgaro, solo queda esperar por traducciones de los libros inéditos por aquí. Y volver, en breve, a lo ya leído como si se tratara de la primera vez. Es complicado, lo sé, pero no imposible. Eso también lo sé. 

viernes, 20 de febrero de 2026

Aída y vuelta

La otra tarde fuimos al cine. Nunca me interesó demasiado la serie 'Aída', sin embargo, por diferentes razones que no vienen al caso, no teníamos el cuerpo para Hamnet, Coixet o dramas daneses. Así que fuimos a ver 'Aída y vuelta'. A ver qué pasa, dijimos. Y quedamos gratamente sorprendidos. Paco León no ha dirigido una comedieta con unos personajes que, aunque están en la memoria colectiva, pudieran parecer un tanto trillados. Paco León ha ido más lejos, mucho más lejos, y ha hecho una película compleja e inteligente sobre la fama, los chistes que ya no tienen gracia, la incorrección política, la locura que supone grabar a todo ritmo una serie de televisión, los problemas derivados de las enfermedades y las relaciones humanas. Y, sobre todo, ha creado, entre la realidad y la ficción, un gran papel: esa actriz atrapada en un personaje del que quiere huir como sea. Carmen Machi, entre la fragilidad y la determinación, se come la pantalla en todo momento. Vulnerable, sarcástica, irónica, harta, cansada o borracha (impagable ese inesperado homenaje a 'Opening night'). Merece la pena. 

jueves, 12 de febrero de 2026

Pequeño homenaje a Cees Nooteboom

Un hombre recuerda un viaje que realizó tiempo atrás en avión. Recuerda cosas, sensaciones, pero no la ciudad a la que se dirigía. Observa a otra pasajera, una mujer rubia que no se ha quitado las gafas de sol. Se hace algunas preguntas sobre ella. Fantasea. Imagina. Divaga. Después, el hombre vuelve al libro que está leyendo, 'Perdido el paraíso'. Su autor es Cees Nooteboom. La protagonista de ese libro sueña desde pequeña con viajar a Australia. El hombre reflexiona: "No es el primer libro que leo de este autor. Me gustan sus historias. Cómo se enreda en interiores y exteriores. El contraste entre sus personajes y el paisaje en el que están inmersos. Son personajes que viajan mucho, como el propio autor, que escribió varios libros sobre muchas de las ciudades que visitó. Es un narrador extraordinario. Su prosa te atrapa desde el primer momento. Como me atrapa a mí, en ese avión, rumbo a una ciudad que no recuerdo". 


Esta historia pertenece al relato 'Viajes paralelos', incluido en 'Carver y el metro de Berlín, donde quise rememorar los misterios de algunos viajes y homenajear a Nooteboom, que murió ayer a los 92 años. 

domingo, 18 de enero de 2026

Curiosidades de librero

Viene mucha gente por la librería con el móvil en la mano para mostrarme una fotografía del libro que desean para ver si lo tengo o se lo puedo conseguir. El otro día, cuando salió en el periódico la entrevista que me hizo Lauren García, entró un hombre más o menos de mi edad para solicitarme dos libros. Me mostró la pantalla del móvil con el primero de ellos. Está agotado, le dije tras consultar el ordenador, quizá tengas suerte en una librería de segunda mano. Luego, deslizando el dedo por el teléfono, me mostró la entrevista que me hizo Lauren con mi cara estampada encima de las palabras. Acabo de leer esta entrevista y me pareció interesante lo que cuenta el escritor, ¿tendrás este libro? Lo tengo, le respondí, y además te diré que yo soy el autor. El hombre quedó desconcertado. Anda, dijo, no te he reconocido. Nunca me había pasado algo así, añadió. La fotografía es muy reciente, dije, aunque supongo que no es algo demasiado habitual. Y me contó cosas de su vida y me pidió que se lo dedicara. Se iba a Palma al día siguiente. Espero que te guste. Seguro que sí, añadió. Y se fue, dejándome una agradable sensación. 

Curiosidades de librero que algún día, si me animo, acabaré contando en un libro. 

Hace tres años llegaba a las librerías 'Carver y el metro de Berlín'. Da vértigo pensar en la cantidad de cosas que pasaron en estos tres años. Casi mejor lo pienso otro día. 

martes, 13 de enero de 2026

Aquellos paseos con Lola

Voy a trabajar con el peso de las noticias leídas sobre la cabeza. Intento dejarlas a un lado (demasiado peso) y pienso en Noah Wyle, que se ha llevado de nuevo el Globo de Oro por una serie estupenda a sus 54 años, que son los mismos que los míos. No entiendo los premios a 'Una batalla tras otra', pero eso ya va en gustos. Wyle sigue siendo un buen actor y un tipo atractivo. Esas calles por las que ahora transito camino de la librería son las mismas que hace unas semanas recorría en compañía de mi hermana y de Lola. Han subido las temperaturas y es agradable sentir esa leve cercanía de la primavera. Hoy me sobra la bufanda. Veo a muchas personas con sus perros. Y sobre todos ellos, más feos o más guapos, se impone la imagen de Lola, la bella Lola, tan revoltosa ya a esas horas de la mañana. Cómo la echo de menos. Cómo puede cambiar la vida, aunque suene a tópico, de un día para otro. Ya no habrá más paseos matutinos en su compañía, ni más tardes de vinos con ella a nuestros pies más feliz de lo que nosotros seremos jamás. Estás y ya no estás, y punto. Te vas en 24 horas, hasta siempre, Bye bye love, que cantaban al final de 'All that jazz'. Lo injusto de la vida puede caber en ese espacio de tiempo, ya lo vamos sabiendo. Cuestión de suerte. Y así con todo. Y ya me callo, que tengo que abrir la librería (a ver qué novedades llegan hoy en esas cajas) y mantener la cabeza muy ocupada para no pensar demasiado en tanta ausencia como vamos acumulando. 

sábado, 10 de enero de 2026

Adiós, Lola

Lola no era una perra vieja. Aún no había cumplido cinco años. Llegó a nuestra familia cerca del verano de 2021 y no hizo otra cosa que alegrarnos la vida. Inquieta, traviesa, juguetona, disfrutona, presumida (sabía que era guapa y le encantaba que todo el mundo por la calle se lo dijera), muy cariñosa. Intuía todos nuestros estados de ánimo, los altos y los bajos. Y se venía arriba con los primeros y trataba de eliminar los segundos. Quería que nuestra vida, como la suya, fuese una fiesta. Y, aunque fuera por un rato, lo conseguía. La recuerdo sobre las piernas de mi madre, cuando estaba ya muy enferma, en una actitud que venía a decir que ella la iba a proteger de toda enfermedad. Mi madre la adoraba. Todos la adorábamos. Fue un gran consuelo en aquel verano infernal en que perdimos a nuestra madre. El jueves por la mañana, antes de abrir la librería, tomé un café con mi hermana en la terraza de al lado y no quería más que subirse a mis piernas. Lola, que me llenas de pelos y tengo que ir a trabajar, le decía acariciándole la cabeza. Ayer amaneció revuelta. El veterinario le dijo a mi hermana que se trataba de una gastroenteritis muy fuerte. Quién soy yo para dudar de las palabras de alguien que sabe del asunto. Murió esta madrugada, en mis brazos, rodeada del mismo amor que supo darnos. La quiero recordar llena de vida, pero hoy, en medio de esta inmensa tristeza, creo que no es el día. Ay, Lola, Lolita, me dejaste la chaqueta llena de pelos y el corazón un poco más roto.

martes, 6 de enero de 2026

El chándal de la Pantoja

Entiendo que el chándal de Maduro esté dando mucho juego a los articulistas. Entiendo menos que la gente se lo quiera comprar, pero, bueno, yo ya entiendo muy pocas cosas de un mundo que se antoja tan absurdo que hasta hace palidecer a la inmortal obra del pobre Beckett. Godot ni llega ni se le espera, si me apuran. El chándal de Maduro lleva, como las cerezas del cesto, al de Chenoa en el portal de su casa, tras aquella ruptura sentimental. Dolor comprensible, niebla en la mañana, poco glamour. El país posicionado a favor de uno o de la otra. Primera polarización sin necesidad de meterse en políticas o anuncios de embutidos. Sin embargo, el chándal de los chándales (creo que nunca escribí este plural), la apoteosis del chándal, el no va más del arrebato, el sentimiento trágico de la vida representado en una prenda tan cómoda como horrorosa, es aquel de la Pantoja, a las puertas de Cantora, rompiendo cámaras y micrófonos, gritando (casi recitando como en un puro grito lorquiano, de Espert a Paredes) a los periodistas aquello de "no me vas a grabar más". Sentimiento auténtico. Teatro clásico. El escenario de Mérida en un matorral. Memoria de España. Si hubiésemos visto a Anna Magnani en chándal sería algo parecido a aquella imagen. De hecho, me da que la tonadillera llevaba la cajetilla de tabaco en uno de los bolsillos de la prenda. O así la imagino tras aquella gloriosa y entregada representación: tratando de calmar tanta pasión y desgarro con un buen Marlboro. El arte en chándal. Otro nivel.

lunes, 5 de enero de 2026

El cumpleaños de mi hermana

¿Por qué arde la nieve en las manos? ¿Por qué la vida se nos partió en dos cuando nuestra madre se fue? ¿Por qué la humedad del invierno huele siempre a leña quemada? Apuesto a que tú tampoco lo sabes, hermana, aunque hoy cumplas 49 años convertida en la inteligente y preciosa mujer que se adivinaba ya desde que eras muy pequeña. La luz, cuando se comporta, busca la luz, así que no vamos a tener miedo de las sombras nunca más. Pronto escucharemos de nuevo el canto de los pájaros y eso querrá decir que la primavera ya estará muy cerca y acabará con este frío insoportable. Mientras tanto, seguiremos, como siempre, en el mismo refugio, confiando, jugando, bebiendo vino y leyendo poemas que reflejan todas las pieles, todos los estados de ánimo, todos los afectos, todos los silencios. Subidos a la higuera de esta foto antigua, que refleja a la perfección nuestra infancia feliz, por remota que hoy pueda parecernos. Es aquella infancia la que nos ha convertido en las personas que somos ahora mismo. Y nuestra herencia más importante. Sé que tú tampoco lo olvidas. Feliz cumpleaños. 

viernes, 2 de enero de 2026

Adiós, June

Hay películas que no engañan. 'Adiós, June' es una de ellas. Historia navideña con madre enferma terminal en el centro. Sabemos lo que va a pasar y no importa. Nos adentramos en la historia porque Kate Winslet está detrás y delante de la cámara. ¿No es motivo suficiente para empezar el año de la mano de una actriz a la que no se le conoce una mala interpretación? El uno de enero siempre me pareció un día bastante triste (calles vacías, leve o intenso dolor de cabeza y esa incertidumbre que trae el desconocimiento de lo que va a pasar, por mucha insistencia y ánimo que le pongamos), así que lo mejor es dejarse llevar. Inevitable aire a telefilme, vale, pero hecho con dignidad y contención, dado el tema que trata: relaciones familiares en torno a esa madre que está a punto de despedirse de este mundo. Lo mejor es el reparto (Helen Mirren, Timothy Spall, Toni Collete, Johnny Flynn, Andrea Riseborough y la propia Winslet) y también la historia, la más discreta, del único hermano varón (Flynn). No es difícil identificarse con ese dolor. Sobre todo, si sabes por experiencia lo que es perder a una madre.