lunes, 17 de febrero de 2020

Aitana, Premio Ercilla

Imponente. La presencia de Aitana Sánzhez-Gijón encima de un escenario siempre lo es. Por su belleza, por su elegancia, por ese manera de llenar el espacio con su voz y su manera de interpretar. También por los silencios, tan importantes a la hora de valorar la magnitud de una interpretación. Quizá en 'La vuelta de Nora', ya desde el primer momento, aún sin pronunciar palabra (a vueltas con los silencios), esa presencia -con su vestido azul, su largo abrigo, sus zapatos de alto tacón, y esa mirada que contiene un pasado a sus espaldas con el que vuelve a reencontrarse- sea más imponente que nunca. Y que me perdonen Maggie la gata, La Chunga, Medea o esa Juana (continúa la gira) que lanza su grito y su baile contra la injusticia cometida hacia las mujeres a lo largo de los siglos.  
Por todo ello, seguramente, le acaban de otorgar el premio Ercilla. Y desde aquí lo celebramos. 

domingo, 16 de febrero de 2020

Terminar una novela

He terminado mi tercera novela. 
Ha sido lo más difícil que he escrito hasta ahora. Me siento extraño: un poco eufórico y un poco vacío. Muchas madrugadas acompañando a esas dos mujeres. La petición de una y la decisión de la otra. La historia, en lo esencial, gira en torno a eso. 
Mañana empiezo con las correcciones. 

(El próximo viernes 28 de febrero, a las 19 horas, en el encuentro literario que me ha propuesto la Casa del Libro de Gijón, daré algunos detalles sobre ella. Estáis todos invitados.)

jueves, 13 de febrero de 2020

Día de la radio

Qué difícil me resulta este año escribir sobre el día de la radio. Así que, si me disculpáis, seré breve. La radio sigue siendo eso: una voz que acompaña, que consuela, que nos hace olvidar durante un rato todo lo que nos preocupa. La radio también es música, y la música ahuyenta de inmediato cualquiera de esos zarpazos que un buen día alguien decide lanzarnos. Con todo, esas voces y esas músicas que buscamos en la radio son, mientras las escuchamos, más poderosas que todo lo demás. Lo son, en realidad. No es un espejismo. No es otro engaño. Estoy seguro. 
Azucena Vence, vuelve pronto

domingo, 9 de febrero de 2020

Premios Oscar

Me gustaría que Almodóvar y Banderas se llevasen el Oscar porque creo que han hecho unos grandes trabajos y también por la cosa sentimental. De todas formas, me alegraré si se lo lleva 'Parásitos' porque es un peliculón. Brad Pitt está sensacional en la película de Tarantino y Laura Dern, en 'Historia de un matrimonio', también. Aunque no tendría ningún problema si se lo dan a Kathy Bates porque su actuación en la película de Eastwood (echo en falta una nominación para su protagonista, por cierto) es tan buena como siempre. Finalmente, mi opción para el premio a la mejor actriz es Scarlett Johansson. Me fascina esta chica y creo que hace un trabajo importante en la película de Baumbach, que también es mi favorita en su apartado.  

jueves, 6 de febrero de 2020

Josefina

Acaba de morir. Se llamaba Josefina. Una buena mujer, una mujer con carácter. Era la madre de mi mejor amigo de la infancia, Pablo. Vivíamos en el mismo portal. Aquellos tiempos en los que jugábamos en la calle con otros niños. Sí, aquellos tiempos existieron realmente. Un día, una vecina (Almodóvar, en este sentido, no inventó nada: nuestra infancia está llena de vecinas, buenas y malas) le dijo a Josefina que cómo dejaba a su hijo jugar con un maricón. Ella, con aquella decisión que la caracterizaba, puso a la arpía en su sitio. En aquel momento, descubrí quién iba a estar de mi lado y quién iba a estar en el lado contrario. 
Son ese tipo de historias que vives con nueve años y que te quedan grabadas de por vida. Cuento esta anécdota como homenaje a una buena mujer, descanse en paz. Y para recordar, una vez más, a toda esa gente que piensa que el camino está hecho que no es así, que la homofobia sigue vigente. No se puede bajar la guardia. Personas así siguen existiendo y están en el lugar menos pensado. 

domingo, 2 de febrero de 2020

La última conversación

Fue hace dos años ya. Uno de estos días de principios de febrero, también con una especie de primavera adelantada como la que estamos viviendo este fin de semana, hablé por última vez con mi amiga Loli. Me recuerdo aquí, en el estudio, la ventana entreabierta, hablando con ella por teléfono. Solía llamarnos a menudo para ver qué tal estábamos, si teníamos novedades, qué tal va mamá, cuándo publicas nuevo libro, a ver cuándo quedamos para tomar unos vinos... Nos reímos porque los dos teníamos un poco de catarro y estornudábamos cada dos por tres, provocando momentos un tanto absurdos. Hablamos algo de política, sin saber aún lo que estaba por venir. Me pidió que le recomendara alguna película de la cartelera. Y, como siempre, al hablar de cine, recordamos los (gloriosos) tiempos en los que había salas al lado de nuestras casas, en el centro, en varios rincones de la ciudad. 'La librería' está bien, le dije. Coixet está contenida. Dijo que iría a verla con su marido una tarde que tuviesen ánimos de bajar a los dichosos centros comerciales. Nos despedimos poco después, entre estornudo y estornudo, prometiendo vernos pronto. Dale un beso a Íñigo. 
No volví a verla ni a escuchar su voz. No sé si llegó a ver la película de Coixet. No pudo leer mi último libro. Moría, inesperadamente, unos días más tarde. Quizá sin intuir lo mucho que iba a ser añorada. 

sábado, 1 de febrero de 2020

Febrero

Salir a caminar, recorrer la ciudad de un extremo a otro, descubrir la devastación de algunas zonas (se vende, se alquila, los carteles a punto de caer, abrasados por el sol, más locales cerrados) donde fuiste feliz en otro tiempo (sin carteles, sin locales cerrados), el olor y el recuerdo de aquellas tardes y aquellas noches, pensar que todavía hay solución, pensar que ya no la hay, llegar a un rincón un poco apartado, aprovechar los rayos de sol sentados en un banco, comprobar cómo han crecido los días, febrero ya es un hecho y la vida -con todo- la única apuesta segura. 
Más o menos así.