martes, 30 de diciembre de 2025

Adiós, 2025

Se va el 2025. No ha sido, en general, un año para recordar. Un mundo donde no esté mi madre nunca será un buen mundo para mí. Pero siempre hay contrastes. Y en el lado positivo de la balanza está la publicación de mi nuevo libro, 'Frances Farmer no murió en Seattle', y los comentarios positivos sobre él por parte de algunas personas. Cristina Pineda acaba de apuntar que es uno de los libros más vendidos de su editorial, Tres Hermanas. Recuerdo hoy las palabras que me dijo Rafa Gutiérrez Testón en la presentación de estas historias en su acogedora librería. Dijo, entre otras cosas, que 'Aitana', su relato favorito (lo leyó ese día), merecía tener un premio importante. Me quedo con ese comentario de alguien tan afectuoso como sabio. Y luego está el trabajo en la librería Maribel, claro. (Gracias también por vuestras visitas y compras). Un gran aliciente vital y económico que me llegó casi como un regalo anticipado de Navidad. Agradecido a quien me contrató tras una charla de apenas una hora. Y aquí seguimos, entre libros y proyectos, resistiendo y, a ratos, disfrutando. La nueva novela está terminada y el libro de poemas creo que también, aunque no sé si me animaré a publicarlo. Ya veremos. Paso a paso. Step by step, como sigue cantando Sally Bowles. La vida, con todo, ahora tiene otro ritmo. Y pienso que está bien que así sea. Feliz 2026 a toda la gente que seguís pasando por este muro que continúa, por cierto, libre de humos. 

miércoles, 24 de diciembre de 2025

Nochebuena 2025

La gente entra y sale de la librería, compra libros interesantes y otros que a mí no me lo parecen (envuelvo y cobro, ese es mi trabajo si no me piden recomendación), allá cada cual con sus gustos, normalmente -compren unos libros u otros- son personas agradables, educadas, que se despiden estos días con un Feliz Navidad o palabras similares. Sonrío y respondo con amabilidad, pero lo cierto es que esta noche, desde que mi madre se fue, ya no tiene ningún sentido para mí. Era su noche preferida de todo este periodo navideño. Ella ya no está. Todo lo demás, humo. Y, aunque pase, ¡vaya si pasa!, no pasa nada. La vida es así. Un ciclo tras otro. Y esto es lo que toca ahora. Nos tomaremos un par de vinos (con el recuerdo de Ava Gardner, que hoy está de cumpleaños, y el de Frances Farmer: gracias de nuevo a toda la gente que está leyendo, regalando y elogiando mi libro) después del trabajo con mi padre, cenaremos un sándwich, y a la cama, que hoy es Nochebuena y mañana Navidad. Que ustedes lo disfruten como mejor puedan, quieran o les permitan, con mis mejores deseos, que siempre incluyen salud, literatura, las variaciones de amor y sexo que cada persona escoja libremente, y algunas copas de vino. 

jueves, 18 de diciembre de 2025

Inolvidable Maruchi

Maruchi, una de las hermanas de la legendaria Casa Puyo, acaba de morir. Era una mujer despierta, delgadísima, cariñosa, irónica, graciosa, trabajadora incansable, buena gente (como todos los miembros de esa casa, mujeres en su mayoría), gran madre. Besos sonoros en las mejillas cuando íbamos a comer a su restaurante, simpáticas y jugosas anécdotas de su infancia o de la tuya (o de la gente que visitaba el local: Victoria Abril, por ejemplo, cuando estuvo por aquí rodando 'Los jinetes del alba', hace ya muchos años), generosa en unos helados de copa que ella preparaba como nadie y que hoy ya no se ven en ninguna parte, entregada por completo a un trabajo que realizaba a la perfección y a una hija, Reyes, que tanto la necesitaba. Tenía una voz grave (un poco a la manera de Bea Arthur, la emblemática Dorothy de 'Las chicas de oro') que hacía inolvidables aquellas anécdotas que antes mencionaba y una mano huesuda que lanzaba al aire cuando no quería seguir hablando de algo, tema zanjado. Y así, con un pelo negro y revuelto y unas faldas y complementos de leopardo, se alejaba por el comedor (del comedor a la cocina, estancia de visita obligada nada más llegar, más besos sonoros) en busca del siguiente plato. Cuando comer fuera de casa -entonces, ahora- era una fiesta.

sábado, 6 de diciembre de 2025

Nuevo trabajo

Mis primeros diez días de trabajo en la mítica librería Maribel. Aunque estoy un poco cansado (horario de tienda, ya sabéis), todo va bien. No siempre puedo vender lo que me gustaría, pero yo no dicto las normas del mercado ni de los gustos personales. Cuando me piden consejo, lo doy. Y ahí doy rienda suelta a mi entusiasmo. Ya tengo en las estanterías mi libro y algunos de los vuestros (voy poco a poco, otros ya están de camino). Y lo dicho: aquí os espero.

jueves, 13 de noviembre de 2025

Esto no es un adiós

Pasamos buenos momentos allí. Las cervezas del verano, los vinos de los viernes, las copas de los cumpleaños o de Navidad (cuando mamá vivía y todavía existía ese período), los desayunos con mamá antes o después del paseo. Era un bar pequeño, de esos de toda la vida, con encanto. Lo mejor, sin duda, era la terraza, donde siempre tenías sol. Lo regentaba un matrimonio, Geles y Manolo. Educados, cariñosos, generosos, siempre amables. La vieja escuela de la hostelería, que sigue siendo la mejor escuela. Allí, mientras Íñigo terminaba de trabajar, escribí algunas líneas que hoy están en varios de mis libros. Allí recibí la noticia de las (cinco) veces que quedé finalista del Premio de Poesía Jovellanos. Allí hicimos planes de vacaciones y allí, sin más, dejamos pasar la vida cuando se hacía demasiado complicada y tenías la necesidad de evadirte. Leer un periódico (o ese libro que te acaba de mandar alguna editorial) al sol también es una aconsejable manera de evadirse. Hace unos meses, con el cartel de SE TRASPASA en el cristal, nos contaron que a final de año Manolo se jubilaría y ese final de año ya está aquí. La verja lleva días echada. No tuvimos tiempo de despedirnos, pero estas palabras no son un adiós. Son la constatación de que la buena gente y la profesionalidad también pueden ir de la mano. Y de que la vida, ya de otra manera para todos, continúa. Que os sea propicia, eso es lo que os deseamos, amigos

jueves, 6 de noviembre de 2025

Presentación en La Buena Letra de Gijón

"Muy interesante el libro de relatos de Ovidio Parades en Tres Hermanas. Relatos breves que no cortos en femenino plural. Voces y ecos, madres e hijas y nietas y amigas. Un coro de voces complementarias que crean un tapiz complejo. Lo mejor: la capacidad del autor para elegir ese momento exacto de la vida de cada mujer que nos permite atisbar cuál ha sido su vida hasta entonces y cómo será lo que le puede quedar por vivir".


Muchas gracias, Ramón Bascuñana. 

Con estas palabras, os recuerdo que mañana presentamos el libro en La Buena Letra de Gijón, a las 20 horas, con Rafa y Mariajosé Menéndez, que leerá uno de los relatos. 

Y si llueve, que llueva. 

martes, 4 de noviembre de 2025

Graciano García sobre mi nuevo libro

No puedo estar más agradecido por estas palabras de Graciano García García, Director Emérito Vitalicio de la Fundación Princesa de Asturias:

"Acabo de recibir la muy reciente publicación de Ovidio Parades, de quien mi admirada amiga y gran escritora Rosa Montero dice que es “un escritor formidable” y yo digo que es, además, una luz brillante en nuestro panorama cultural. Y que no tardará en saltar fronteras".