domingo, 19 de abril de 2026

Mudanza

Hay que deshacer la casa. Una llamada inesperada así nos lo indica. Después de once años aquí, la dueña del piso lo necesita para su hijo. A la locura económica de encontrar uno nuevo, se añade el trastorno de la mudanza y la melancolía que conlleva abandonar una casa en la que has vivido momentos excepcionales. Una casa que ha sido refugio para las tormentas que no cesan y para las alegrías compartidas. Tendré que desprenderme de algunas cosas, pero no pienso dejar atrás ninguno de los libros. Todos, incluso los que no voy a volver a leer, forman parte de un momento vital que me ayudó a hacer más llevadera esta existencia. A ver cómo lo arreglamos. 


Aparecen fotos, recortes, apuntes, entrevistas, palabras que ya no recordaba que habían escrito sobre mis libros. Como estas de Laura Freixas sobre mi diario 'Ventanas compartidas' en la revista Clarín en un artículo que se centra en los diarios y en los grandes diaristas. "Ovidio Parades, joven y culto librero asturiano, es capaz de una introspección inteligente y sutil (admirable la emoción sin estridencias con que habla sobre la vejez de los padres o la muerte de un tío)". 

Ya no soy joven ni librero. Soy un hombre de cincuenta y cuatro años que estos días, entre bolsas, cajas, maletas, escribe a tientas su nuevo libro. También estoy escribiendo un texto que me han pedido para un libro colectivo sobre una de mis películas favoritas. Pensar en su protagonista femenina siempre calma el desorden por desordenada que esté su cabeza en esa historia. Son esos momentos, los que aprovecho para escribir, los que me hacen olvidar una realidad que no me apetece nada vivir en estos complicados momentos. Es lo que toca. 

Aparece mamá, claro. En fotos y en cada rincón de la casa. Su alegría, su risa, sus ganas de vivir y de estar con nosotros. Su presencia, en mi memoria, viene en medio de todo este atolladero como una ráfaga de equilibrio y serenidad. Y a ella me agarro, nos agarramos. 
Cuando dentro de unos días cerremos definitivamente esta puerta, ella -silencio y presencia- también vendrá con nosotros.  

domingo, 12 de abril de 2026

El plato favorito de mi madre

El plato favorito de mi madre era el pescado. Fresco, congelado, frito, guisado, a la plancha. Que estuviera bien hecho. Mi madre era exquisita al respecto. Mi madre era exquisita con todo. Yo manejaba bien eso. Las mañanas, a primera hora, en las pescaderías del Fontán o en las que hay por los alrededores de casa. El jolgorio, allí, de quienes madrugan mucho y tienen que llevar con alegría el asunto. Las recetas de las abuelas, que ella tenía en sus cuadernos. Yo me guío mejor por la memoria y la intuición. Los avisos por internet de que esto era mejor que lo otro. Algún apunte de última hora, alguna novedad, vamos a probar, mejor la receta clásica. Y así. Calidad, precio, olor, sabor. La maestría de aquellas chicas del Fontán cortando el pescado como lo solicitabas. Limpio, sin espinas, en rodajas, abierto por la mitad... Mi madre confiaba en mí.

Vamos a lo nuestro: pescado fresco. Ayer preparé calamares guisados en salsa americana, acompañados de arroz blanco, y recordé todo esto. Y todas las variaciones de la célebre magdalena proustiana, de repente. Los tiempos del esplendor, que diría Lidia Jorge en su magnífico libro de relatos. La vida que pasa y la memoria que duele. La vida que duele y la memoria que permanece.
Luego, llamé a mi padre para que viniese a buscar un tupper o táper, según recomienda la RAE.

martes, 7 de abril de 2026

Lange y AHS

Qué decepción. Leo que la última parte de 'American Horror Story' es la continuación de 'Coven', la tercera y la más flloja de las cuatro protagonizadas porJessica Lange (la mejor, para mí, con el personaje más redondo y complejo para la actriz, es la cuarta, a partir de ahí, abandoné la serie), que, tras asegurar que no volvería, está presente en esta nueva temporada. Estirar el chicle, hacer caja, lo de siempre. Le daré una oportunidad por Lange, claro, pero no sé yo... La mitomanía, como todo, ya va teniendo sus límites.

lunes, 6 de abril de 2026

Calle Málaga

'Calle Málaga' es una de esas películas que transmiten calma, serenidad, pese al importante problema que acecha a la protagonista (Carmen Maura) por culpa de su hija (Marta Etura) y del maldito dinero. El problema de la vivienda, la necesaria tranquilidad en los últimos años de la vida, la reinvención, el amor (y el deseo) que puede surgir en cualquier momento, incluso en esos últimos años. No todo está perdido.

La directora, Maryam Touzani, hace sencillo lo complicado. Para ello, necesitaba a una actriz que transmitiera todas las emociones sin dramas ni exaltaciones, que transitase por el conflicto con delicadeza e inteligencia. Y ahí está Carmen Maura, muy contenida, ofreciendo toda la sabiduría de su oficio. Una actuación que se coloca a la altura de los grandes trabajos de esta actriz que sabe como pocas darle la vuelta a las complicaciones del mundo, que siempre son abundantes e imprevisibles, y hacernos sentir que esos paseos por las calles de Tánger son, en el fondo, lo único que importa.

domingo, 5 de abril de 2026

Aimar Bretos

Me alegra mucho que, entre otras cosas interesantes, Aimar Bretos, gran profesional, hable con total naturalidad de su novio en la entrevista que le hace hoy en El País Luz Sánchez Mellado. Son pasos importantes, aunque no lo parezca, y más aún en los tiempos que vivimos y los que, previsiblemente, se avecinan.

Bravo, Aimar.
Apunta: "Y, luego, tengo a cuatro o cinco personas, entre ellas mi novio, que me dicen las verdades a la cara porque es lo que espero de ellas, y por eso, entre otras cosas, las quiero".

lunes, 23 de marzo de 2026

Amarga Navidad: poderosa película

"Escribir es lo único que llenaba mi vida y la hechizaba", apuntó Marguerite Duras en su último y magistral ensayo, 'Escribir', recientemente reeditado por Tusquets. Y eso, precisamente, es lo que le ocurre al cineasta de 'Amarga Navidad'(convincente Leonardo Sbaraglia), trasunto evidente del propio Almodóvar. Escribir, trazar historias, crear personajes, habitar en la ficción. Pese a los momentos de flaqueza, de decaimiento, de un vampirismo sutil o descarado. Y así, de la mano de ese director, pasamos a conocer la historia de la protagonista de su nueva película, directora a su vez de dos películas que pasaron sin pena ni gloria, aunque ahora sean consideradas de culto, y de publicidad. Ella, elegante y extraordinaria Bárbara Lennie, nos conducirá a las historias de otras dos mujeres (Victoria Luengo y Milena Smit, que sacan jugoso partido a sus personajes) y de un hombre con doble vida (gran trabajo de Patrick Criado). Cine dentro del cine. Realidad, ficción, autoficción. Piezas de un puzle que va encajando con maestría, elegancia, exquisitez, sutileza. La música sublime de Alberto Iglesias y los dedos tecleando siempre el ordenador. Buscando, buscando, buscando. Palabras, historias. Reales, inventadas. Esas tres mujeres están -literalmente y por diferentes motivos- al borde un ataque de nervios, sin que suene esto a algo cómico, tópico o manido. Como la Leo (Paredes) de 'La flor de mi secreto', la Pepa (Maura) de 'Mujeres...' y la Manuela (Roth) de 'Todo sobre mi madre'. Problemas, neuras, maletas, insomnios, pastillas para el sufrimiento, huidas, duelos. El fantasma de la madre muerta, no como la Irene (Maura) de 'Volver', sino como el dolor, casi lorquiano, por los seres amados que ya no están en este mundo. Un dolor seco, mudo, intensísimo, que no desaparece (ni desaparecerá). Planos bellísimos (¡esas dos amigas y el niño en la playa de arena negra!). Esas cosas sencillas tan difíciles siempre de alcanzar. Y la voz de Chavela cuando Chavela ya no tenía apenas voz. Un susurro que hiere como viento helado. 


En el contrapunto, otra mujer, la ayudante del director. Aquí es mejor no decir nada para no hacer algo parecido a un spoiler. Bueno, sí, la rotundidad de una Aitana Sánchez-Gijón de rostro maduro y endurecido, voz que brota de las entrañas, rebosante de talento. 

Almodóvar ha filmado una película dura, compleja, nada complaciente con el público ni consigo mismo. Una película que escarba en la condición humana -la gloria y la miseria, la fragilidad y la fortaleza-, que rasga la sensibilidad del espectador como aquella Juliette Binoche del 'Azul' de Kieslowski rasgaba la piel de las manos contra las piedras de un muro. Diferentes perspectivas, similares dolores. Poderosa película que, a corazón abierto, jamás apuesta por las medias tintas.  

sábado, 21 de marzo de 2026

Poema finalista

Mi poema 'Madre' ha quedado finalista del XIII Premio Internacional de Poesía Jovellanos, que acaba de fallarse. Es la sexta vez que quedo finalista. Esta vez, en el tercer puesto de los treinta finalistas. Doy las gracias al jurado y la enhorabuena al ganador y al resto de los/as poetas.

Habrá que ir pensando seriamente en publicar ese libro.