domingo, 6 de abril de 2025

Cuando cae el otoño

'Cuando cae el otoño' (título bastante ñoño para lo que esconde esta historia), la última película de François Ozon, es sutil y perversa. Todo comienza con dos ancianas aparentemente entrañables cogiendo setas en el bosque, como si de una amable película de sobremesa se tratara. Y lo que viene después es un acercamiento a la condición humana complejo y de alto calado. Como aquellos que nos mostraba el añorado Claude Chabrol en sus mejores épocas. Todos los intérpretes están muy bien, pero Hélène Vincent, una de las entrañables ancianas, despliega con absoluta maestría y sutileza todos esos turbios rincones que esconde su personaje. De las películas de Ozon que más me han gustado. En Filmin. 

viernes, 4 de abril de 2025

Fiesta en La Santa 2025

La Santa fue un lugar muy importante para mí. Lo fue durante muchos años. Creatividad, diversidad y libertad. Esas fueron las señas de identidad más destacadas de un local único, emblemático, que el tiempo ha convertido en icónico. Todos éramos jóvenes y teníamos ganas de hacer cosas. Escribir, pintar, actuar, cantar, diseñar... Crear. Hacer desde la nada nuestro propio proyecto. La vida por delante y las ganas de comernos el mundo. Aunque conocíamos los versos, todavía desconocíamos el pleno significado de aquel envejecer, morir, como único argumento de la obra. Eso aún quedaba muy lejos. La música sonaba y los besos eran intensos y fugaces. Cada noche era una fiesta diferente. Y allí estábamos, hablando de nuestras ideas, de nuestras lecturas, de nuestras perspectivas. Y bailando hasta que las luces se encendían y al otro lado de la puerta ya hacía rato que había amanecido. Pásame el abrigo, apura la copa, apaga ese cigarrillo, ¿dónde está mi bufanda? Esperando el porvenir, como diría Martín Gaite. Esperando la recompensa a nuestros trabajos. Esperando el amor. Todo iría llegando poco a poco, variadas decepciones incluidas, pero eso entonces no importaba (ni siquiera contábamos con ellas). Lo que contaba era estar allí. Sentirnos únicos, sentirnos diferentes. Con la cara por delante y sin tonterías. Las tonterías y los malos rollos siempre se quedaban a la puerta del local. Marca de la casa.

Este sábado, Yolanda Lobo ha ideado una fiesta para recrear aquellos gloriosos tiempos. La idea es buena, aunque la nostalgia, siempre perversa y caprichosa, lanzará algún que otro zarpazo. Tratad de esquivarlo o concededle menos de cinco minutos. Deseo que lo paséis bien, que aquel espíritu regrese esa noche. No estaré allí porque no tengo el cuerpo para demasiada fiesta. La ausencia de mi madre sigue pesando mucho. Mi yo de entonces sí estará. Y se reirá con vosotros, con vosotras. Como entonces.

jueves, 3 de abril de 2025

The great Lillian Hall

'The great Lillian Hall' tiende, por momentos, a telefilme, pero qué importa. Está Lily Rabe, Kathy Bates y, sobre todo, la gran Jessica Lange dando vida a la actriz (de Broadway) del título en su decadencia por culpa de la pérdida de memoria. Todo gira en torno a ella, y es maravilloso: cuando Lange está en pantalla, ya sea dirigida por un novato o por el mismísimo Martin Scorsese, todo, inevitablemente, gira en torno a ella. Fue así desde el principio y así será hasta el final. Y qué enorme placer a lo largo de todas estas décadas. En Filmin. 

miércoles, 2 de abril de 2025

De barquillos y cometas

Siempre lo he dicho (desde mis tiempos de librero y también con anterioridad): me parece muy difícil escribir (bien) para el público infantil y juvenil. Hay que buscar palabras claras, sencillas, precisas, y conformar con ellas algo ingenioso, con fondo y cierta originalidad. No vale hacer el tonto porque ese público, el infantil y juvenil, no lo es en absoluto. No todo vale. Hay que buscar -como en cualquier género literario- la palabra exacta, equilibrar emoción y mensaje, huir del discurso resabiado, manido o previsible. Hay que buscar la palabra exacta para mantener la atención de quien se acerca al libro. O lo acerca a los más pequeños de la casa. María Rosa Serdio compone con equilibrio unos poemas inteligentes que hacen pensar y plantearse muchos asuntos esenciales de la vida. Un ejemplo: "¿Dónde guarda el hombre/ su calma o dolor?". Las ilustraciones de Ester Sánchez que acompañan sus palabras se salen del tópico y el estereotipo. Y ambas conforman este libro de versos e impecable edición. Lo publica Pintar-Pintar y hoy -Día del libro Infantil y Juvenil- es un día tan bueno como cualquier otro para acercarse a él. Para acercárselo a él, a ella. Para hacerse preguntas y replantearse las respuestas. Cada significado, cada interpretación. Todas las intencionenes.

sábado, 29 de marzo de 2025

Un plato roto

 Ayer, mientras preparaba una cena ligera, me rompió un plato. Pese al engorro de tener que recoger todo aquello y alejar a Gena de allí -que enseguida se acercó maullando medio alocada, buscando algo que la sacase de su rutina-, el espectáculo era bonito. Una sucesión de diminutos cristales azules desparramados por el suelo de la cocina. No sé cómo un plato tan pequeño pudo desmenuzarse de aquella manera. Un golpe seco y, de pronto, aquel espectáculo. Cientos de cristales azules como aquellos que tintineaban en la película de Kieślowski o aquel mapa de fotografías rotas que aparecían en la de Almodóvar. Lo estuve observando un rato antes de recogerlo, encerrada ya la gata en otra habitación para evitar males mayores. Va a cumplir en breve siete años y tiene la misma energía que a los siete meses, qué gata. Quiere jugar y estar encima de nosotros a todas horas (quien dijo que los gatos, en general, eran ariscos no sabía bien de estos asuntos), pero nuestra vitalidad y estados de ánimo no son los mismos de aquel tiempo. Es lo que hay. 

Ahora la vida es más seria que entonces. 

Si hubiese querido romper un plato para hacer una fotografía, no me hubiese quedado tan bien. No hice fotografía. No me acordé. Teníamos hambre. Recogí rápidamente los cristales (Gena ya estaba dando toques con las patas en la puerta de la habitación donde la metí), sabiendo que en cualquier rincón iba a quedarme alguno. Y así fue. La gata, ya en la cocina, lo encontró detrás del cubo de la basura y, como era de esperar, lo utilizó de inmediato como juguete. Brillaba en mi mano como una especie de extraño amuleto cuando lo recuperé y me deshice de él ante la cara de perplejidad y decepción de la gata, que ya estaba rodeando con sus largas patas mi pierna derecha, que es su manera de reclamar la comida blanda o de decir a ver qué pasa aquí. Seguro que encontrará en cualquier momento otro de aquellos diminutos pedazos de cristal azul. Parece que la estoy oyendo mientras escribo esto, aún de madrugada.  

martes, 25 de marzo de 2025

Libros de aire

Lo nuevo de Carlos Iglesias Díez es un libro muy interesante sobre gente que escribe libros. Retratos, entrevistas. Narrativa, poesía y cine: todo se cuela entre sus páginas. La pasión del autor, en tantos nombres y ángulos compartidos por quien esto escribe. Iglesias, como buen escritor, define y permite hablar a sus colegas. Sin embargo, delicadamente, sin hacer ruido, deja entrever su voz y su sabiduría. Esa voz que, con ganas, esperamos poder escuchar muy pronto en un nuevo poemario. 

Lo publica en cuidada edición BajAmar y se presenta hoy, a las 19 horas, en la librería Matadero Uno. 

jueves, 20 de marzo de 2025

Volver

Han pasado diecinueve años. Era viernes. Todavía existían los cines Brooklyn. Primera hora de la tarde. Estreno de la nueva película de Almodóvar, 'Volver'. No es mi película favorita del manchego, pero sí está entre las diez primeras. Lo que más me gusta de esta historia es la interpretación de Carmen Maura y la relación de esa madre con sus hijas. Todas las actrices están maravillosas, pero lo de Maura, como ocurre en todas las películas que hizo con Pedro, es extraordinario y sumamente complicado. La actriz, con un buen guion y una dirección acertada, es capaz de todo. Su talento no tiene límites. Ojalá, antes del fin, vuelvan a trabajan juntos. 

Han pasado diecinueve años. Parece mentira esto del tiempo. Y otra vez el vértigo. Diecinueve años. Y allí, naturalmente, a primera hora de la tarde, estaba yo con mi madre. No sabíamos entonces que pocos meses le quedaban a aquellas maravillosas salas de cine, pero esta ya es otra historia.