Romy Schneider también aparece en mi último libro publicado, 'Frances Farmer no murió en Seattle'. Una especie de presencia fantasmal (o no tanto) que camina por la Viena de nuestros días. O tan solo por la cabeza de quien la recuerda y piensa en ella. Realidad o deseo. El deseo, casi siempre, es más poderoso que la propia realidad. Quien lea el relato, escogerá la opción que más oportuna le parezca. Ella, en todo caso, realidad o deseo, seguirá allí. Aquí. Dentro y fuera de la pantalla. Dentro y fuera de nuestra memoria.
Romy nacía un día como hoy del año 1938. Lo importante, en todo caso, es amar. Sus ojos decían muchas cosas, pero la principal siempre fue esa.
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