Mi madre no sabía quién era Edna O`Brien. Yo se lo conté. Una gran escritora repudiada en su tierra por pensar y sentir en libertad (nada nuevo, para escritoras y escritores que se salen de la norma), recuperada muchos años después, ya cerca del final. Mi madre me contó una historia de un hombre gay que se tuvo que ir de esta ciudad a finales de los años 70 por eso, por ser gay (me reservo esa historia para un libro o lo que sea, si es). Al grano: Edna tenía un nuevo libro. Lo quieres, ¿no?, preguntó mi madre. Lo quiero, madre, ya lo sabes. Vamos a buscarlo, dijo. Vamos. Fuimos. No recuerdo hoy la librería. Aquella mañana de septiembre, siete años atrás. Edna y mi madre. Mi madre y yo. Una vez más. No es el libro que más me gusta de la escritora irlandesa (La chica, Lumen editorial), pero es un gran libro (os lo recomiendo). Este invento me recuerda hoy todo esto. Este invento. Todo esto. Qué sé yo.
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